27 de abril de 2008

Libros que iluminan (y otros que no habría que leer)


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En este artículo podrás leer información y opinión sobre cómo reconocer la BUENA LITERATURA de la mala.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Un best seller es “buena literatura”

Una novela popular no es meramente una novela que se vende mucho. Una novela que se vende mucho puede ser un olvidable best seller industrial hecho por la mercadotecnia o una novela de artes nobles que sobrevivirá al presente, que se venderá también en el futuro y que al final se convertirá en un clásico. Tampoco es cierto que los best sellers cultos, constituyan una literatura necesariamente noble. Hay de todo, y de hecho, esa corriente literaria viene siendo bastardeada por los genios del marketing.
“Desde la orilla de la vanguardia estética, todos los gatos parecen pardos.”
"Todo lo que hacen esas novelas es repetir viejos trucos y fórmulas, y contarnos siempre la misma clase de historia. No agregan nada nuevo a la estética literaria"
La vanguardia sostiene que hay lectores adolescentes y lectores maduros. Los primeros son aquellos que estarían más ligados a las aventuras y el misterio, mientras que los segundos se vincularían con la búsqueda de la originalidad y con la exigencia.
La vana polémica lleva, en su última escala, a pensar que se trata de "la verdadera literatura" versus el abominable "mercado". El mercado es, dicho sea de paso, ese lugar gozoso donde todavía los lectores gozan leyendo ficción.
Carlos Ruiz Zafón, Este exegeta de la Barcelona gótica, que durante años fue solo un escritor de literatura juvenil, se atrevió a una novela incómoda llamada La sombra del viento, que durante un año vendió apenas tres mil ejemplares. Pero que luego los lectores fueron recomendando hasta transformarla en un increíble fenómeno del boca a boca. El ignoto Ruiz Zafón vendió así diez millones de libros sin marketing ni reseñas elogiosas.

El texto habla sobre los best seller de las novelas populares.
Ambas pueden ser portadoras de valores, etc. Pero por más crítica, marketing y popularidad que contengan no se puede definir a una de estas como buena o mala literatura. Un buen ejemplo de la critica es el caso de Borges, libros como los de Borges son muy criticados por extranjeros y sin embargo también son considerados valiosos textos literarios, muy importantes para nuestro país. Con esto quiero decir que no porque sean best seller son literatura noble, sino que su éxito puede estar determinado por el marketing y la mercadotecnia, en cambio otras novelas que no son muy tomadas en cuenta y que no poseen ningún tipo de propaganda pueden llegar a la popularidad a través del boca a boca por sus buenas criticas y lo que mayormente se destaca en estas... la originalidad.


Libros que iluminan (y otros que no habría que leer)

algunos libros ayudan a vivir sin explicitarlo -regalándonos ideas, belleza, inteligencia, ofreciéndonos placer de la música y la gracia de las palabras o hasta legítimo ensueño y puro entretenimiento- y otros anuncian que nos van a solucionar la vida, tarea para la cual están manifiestamente destinados al fracaso.
Esos libros llamados de autoayuda -que suelen ser de contante y sonante ayuda para sus autores- nos venden muy marketineramente la fórmula de la felicidad en grageas y abundan en razones inciertas cuando el requisito indispensable para abordarlos es la fe.
Estos libros -y muchos otros de altísima calidad literaria- no le solucionarán la vida a nadie, requerirán cierto compromiso del lector (no se la hacen fácil) pero le pueden ayudar a iniciar una travesía tan apasionante como llena de sonoras sorpresas: la de la literatura. Y, probablemente, crucial.

Algunos autores utilizan los sentimientos de los lectores parra vender mas libros. En el caso de los libros de autoayuda, los sentimientos que profundizan son los de la soledad, la depresión, el desamor, angustia, tristeza, que son utilizados para llegar a los sentimientos del lector y aprovecharse de su malestar para venderle una supuesta formula de la felicidad, que les facilite el secreto para mejorar, tener bienestar y tranquilidad interior.

La biblioteca de babel guarda libros de arena

el libro de arena fue escrito en 1975, el cuento habla de un libro ficticio pero, pasado el tiempo, resulta imposible no leerlo pensando en Internet, una red que, según el portal NetCraft (aunque también las cifras parecen de arena), en febrero de este año sobrepasó los 158 millones de sitios web en todo el mundo, con esto, renació la vieja pretensión de reunir todo el conocimiento generado por la Humanidad.
El 4 de julio de 1971, Michael Hart colgó en internet la versión digitalizada de la Declaración de Independencia de su país, Acababa de nacer la primera biblioteca virtual, el Proyecto Gutenberg (www.gutenberg.net). Aunque el proyecto tardó veinte años en arrancar, actualmente cuenta con un catálogo de más de 24.000 documentos. Siguiendo esta modalidad, Google anunció hace dos años que tenía intención de digitalizar 15 millones de libros en una década. Ya existían, entre otros muchos, el Proyecto de un Millón de Libros de la Universidad de Carnegie Mellon (www.library.cmu.edu) y la WWW Virtual Library (www.vilb.org) impulsada en 1991 por Timothy Berners-Lee, el propio creador de la World Wide Web. También existía Gallica (www.gallica.bnf.fr), la versión virtual de la Biblioteca Nacional francesa, con más de 90.000 documentos.
Google Book Search (www.Book.google.com), nacido en 2004 como Google Print, surgió con la pretensión de poner a disposición del público en la red los fondos de la Biblioteca Pública de Nueva Cork entre otras, a éstas se les fueron uniendo diversas instituciones académicas de todo el mundo. Aunque las cifras reales no son públicas, Google sostiene que digitaliza más de un millón de libros al año. La arrolladora iniciativa del buscador tuvo, además, beneficiosos efectos secundarios. El miedo al monopolio del gigante americano aceleró la creación de la siempre soñada Biblioteca Digital Europea (www.theeuropeanlibrary.org), que da acceso a varias bibliotecas nacionales del Viejo Continente.
“En la era digital, el lugar del texto y el lugar del lector pueden estar separados. Es lo que apunta en Las revoluciones de la cultura escrita”

El texto hace una breve introducción en la que compara dos cuentos de Borges (el libro de arena y la biblioteca de babel) con la “revolución de la cultura escrita” y la “digitalización de la literatura”, además se destaca la increíble capacidad de Borges al describir y percibir el mundo.
Después de plantear esta comparación se comienza a hablar de la nueva era da digitalización de escritos y por ende la vieja ideología de reunir todo el conocimiento generado por la humanidad. Se destacan muchos datos numéricos de cantidad que permiten hacer un pequeño análisis en números con respeto al avance de Internet sobre los libros.
(Andrés C.)